La iguana es un reptil que cada día va ganando adeptos como animal de compañía, debido a la facilidad de sus cuidados, su adaptabilidad a las personas que las cuidan y el pequeño espacio que ocupan.

Es un animal tropical, vegetariano, aunque de joven suele tener hábitos carnívoros. La alimentación debe ser equilibrada, hay preparados comerciales (piensos) especiales para iguanas que se pueden suplementar con dietas caseras. La comida no debe estar ni fría ni caliente ya que puede dañar el sistema digestivo de nuestra iguana. Es muy importante no dar alimentos de origen animal, ya que son prácticamente vegetarianas y no pueden metabolizar la carne dando lugar a problemas hepáticos y renales.

A pesar de ser herbívoras hay determinados vegetales que no conviene que coman, son aquellos que tienen alto contenido en ácido oxálico, como son la espinaca, remolacha, coliflor y el brocoli entre otras.

Otros vegetales dañinos son los que causan deficiencias en la glándula tiroides, como el nabo, coliflor, coles de bruselas y el brocoli.

A pesar de la cultura porpular no es nada aconsejable darles lechga, ya que no aporta vitaminas, calcio, proteínas ni fósoforo, además contiene tanina ( elemento tóxico en grandes cantidades ) y le quita el apetito a nuestro animal dando lugar a que no le alimenta en absoluto.

Hoy en día son muy habituales los preparados de verduras como menestra de verduras y sopa juliana combinados con frutas, garbanzos e incluso de forma esporádica perejil hacen el combinado perfecto para el menú diario de nuestra iguana.

En cuantoal alojamiento, debemos acondicionar el terrario en función del número de iguana, y tiene que estar provistos de elementos que proporcionen la iluminación, temperatura, humedad y ventilación óptimos.

La temperatura ambiente debe oscilar entre los 24-30 grados centígrados, por eso deberemos tener mantas eléctricas o rocas calefactoras que se colocarán en el interior del terrario. Estos elementos deberán tener un termostato para poder regular la temperatura e igualmente tendremos un termómetro para controlar la temperatura.

Tendremos un recipiente con agua para humidificar el ambiente y sobre todo para beber.

En cuanto a la iluminación debemos instalar una pantalla con un tubo especial, los llamados reptiluz, ya que si no reciben la suficiente iluminación, a la larga tienen problemas óseos, de descalcificación, ya que la iguana necesita fijar el calcio a partir de la vitamina D3 de la piel cuya síntesis se estimula por la luz ultravioleta de los pantallas de los terrarios.

Las iguana necesitan una atmósfera moderadamente húmeda, por eso conciene rociar al animal varias veces al día con un spray con agua. En definitiva, si respetamos todos estos consejos podemos tener durante mucho tiempo a nuestra iguana, lo único que deberemos tener en cuenta es que conforme pase el tiempo deberemos cambiar de terrario por otro más grande debido al crecimiento de nuestra iguana.