LA OTITIS EN PERROS Y GATOS

Esta patología es muy frecuente en nuestras mascotas, sobre todo en los perros de razas que tienen las orejas caídas como puede ser el cocker Spaniel ( inglés o americano ), el Beagle o el Basset Hound.

El porque de la predisposición de nuestros perros y gatos a la otitis reside en la disposición del C.A.E. ( conducto auditivo externo), este es más ancho en su zona externa y va reduciendo su tamaño hacia el interior, a medida que nos acercamos al tímpano, la presencia de una rama vertical y de otra horizontal dan lugar a que no sea fácil su limpieza e higiene. Es por eso que el oído de nuestra mascota se considera un lugar de poca ventilación, húmedo, cálido y oscuro, siendo, por tanto, el perfecto cálido de cultivo de gérmenes y parásitos.

Las principales causas de otitis son las alergias, los parásitos ( .acaros- Octodectes Cvnotis- sobre todo en gatos), cuerpos extraños ( como las espigas, muy frecuentes en esta ,epoca) y la presencia excesiva de pelo ( típico de caniches ) en el C.A.E. dando lugar a que no hay la suficiente ventilación en el oído, malformaciones anatómicas y alteraciones de tipo endocrino.

La causa más frecuente de otitis es debido a la profileración excesiva de bacterias en el interior del oído, las principales son del género Staphilococus y Pseudomona aeruginosa y por Malasezzia que es una levadura.

Los síntomas típicos de otitis son los siguientes:
- Olor desagradable y fuerte
- Secreciones purulentas de color marronáceo o verdoso en el interior del c.a.e.
- El animal se rasca en las proximidades de las orejas ( sobre todo cerca de la base de las mismas).
- Sacudidas de la cabeza, o frotan la cabeza contra el suelo o contra los muebles.
- Si la inflamación es más seria y afecta al oído medio observaremos signos de desequilibrio, como dar vueltas en círculo, ladeo de la cabeza o movimientos anormales de los ojos.
- En casos en los que el dolor es muy intenso y el animal se rasca de forma incesante podemos encontrarnos con lo que se conoce como “otohematoma” que es una colección de sangre en pabellon auricular como consecuencia de la ratorua de vasos sanguíneos de la oreja.

Una vez que el veterinario ha diagnosticado la otitis en nuestro animal hay que dar una solución rápida a este problema, lo ideal sería realizar un cultivo y antibiograma para determinar de forma precisa que tipo de germen es el causante de la otitis y cuál es el antibiótico de elección en este caso.

Los tratamientos son largos, pudiendo llegar a las 2-3 semanas de duración y suelen ser gotas óticas ( dentro del oído 1-2 veces al día ) que suelen contener uno o dos antibióticos combinado con un antiflamatorio, pudiendo acompañarse de tratamientos orales dependiendo del caso.

Es muy importante una correcta higiene del C.A.E. antes del utilizar las gotas en el  interior del oído, porque, de lo contrario no se absorberían de forma correcta, por ello debemos utilizar limpiadores auriculares destinados a este fin ( OTOCLENA, EAR CLEANER, SPECICARE ) y una vez que tenemos la certeza de que el oído de nuestros perro o gato ( con toallitas, gasas o bastoncillos juntos con los líquidos de limpieza ).

Hay veces que si la otitis es crónica y no responde al tratamiento médico, la única posibilidad es el tratamiento quirúrgico para favorecer de forma artificial la ventilación del C.A.E.

La imágen típica de esta otitis causada por ácaros es la de múltiples costras que recuerdan a un grano de café por su color marrón negruzco y de aspecto seco. El tratamiento de este tipo de otitis incluye antiparasitarios tópicos e incluso baños antiparasitarios si afección está muy extendida.